Una herencia multimillonaria
Entre los tantos regalos que la vida nos da, nos ha tocado la oportunidad de tener un papá, algunos con la dicha de tenerlo por varios años, otros tal vez por un lapso más corto, y puede que a algunos tocó solo conocerlo por fotos o relatos de otro ser querido, pero lo cierto y lo concreto es que la actividad paternal no se aleja de nosotros, pues todos soñamos alguna vez con tener ese momento indescriptible en el cual alguien te diga "papá".
Mi padre no fue una persona adinerada, no tuvo grandes empresas, ni los mejores autos, pero la herencia que dejó en mi vida es realmente algo que ni todo el dinero puede comprar, Tal vez en la mesa de mi casa no se servían las mejores recetas culinarias internacionales, pero sí disfrutabamos del fruto del arduo esfuerzo de un trabajador honesto, tal vez no vestíamos las marcas más afamadas ni las tendencias de la moda, pero lucíamos orgullosos las prendas que tanto halago nuestro papá decía que nos quedaba genial.
Todavía recuerdo a las personas al verme caminar al lado de mi padre decir que nos parecíamos tanto, en aquel tiempo para mí era un comentario intrascendente, pero hoy cuando salgo al patio de mi casa a jugar con un balón y ver que mi idolo ya no está para jugar conmigo, al ver que en la mesa de la casa de la casa hoy se sirve un plato menos, que cuando llega el día de sus cumpleaños ya no hay fiesta, puedo entender el tremendo peso de aquellas opiniones.
Hoy puedo entender que si no estoy drogándome y en el mundo de la delincuencia, no fueron por mis propias decisiones, fueron los mensajes subliminales que a cada paso y en todo instante me daba aquel hombre al cual llamaba papá, que me enseñó que el sacrificio es algo que en la vida puede brindar resultados, el no me enseñó tan solo a quitarme la barba, sino a ser un verdadero hombre, él no solo deseaba enseñarme como hacer una corbata para vestir elegante, el me enseñó que la mejor apariencia que podía vestir era la de la decencia y responsabilidad, Ni la ropa más cara o de prestigio supera a la transparencia de una persona íntegra, Sí, ese fue mi papá, Hoy no lo tengo cerca para decirle que sus esfuerzos valieron la pena, Todos aquellos aplausos que me dió cuando chico por alguna buena nota en la escuela, o por algún gol en el partido con mis amigos eran el mayor gozo que pudiera existir.
Hoy puedo entender que la herencia que mi padre me dejó es realmente impresionante, es tan rica y duradera que hasta mis hijos recibirán la mayor parte de ella, si todavía tienes a tu papá contigo, o si eres papá, es importante que sepas que tienes la oportunidad de dar o recibir algo que ni las mejores universidades del mundo pueden ofrecer, que no se puede comprar, la mejor herencia, la del ejemplo, ni todas las más bellas flores en una lápida se comparan a la belleza de un abrazo, si hoy estás alejado de tus padres por algún rencor o enojo, no pierdas esta bendición, pues es esa herencia está guardada en una caja fuerte que es su corazón, tan solo para tí.



0 comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio